lunes, 11 de mayo de 2015

viernes, 8 de mayo de 2015

Diferencia entre experiencia y conocimiento

Un día, un señor viajó al África junto con su fiel perrito. El objetivo del viaje era participar en un
safari de cacería. Durante una de las jornadas de caza, el perrito se alejó del grupo y se extravió. Habiendo perdido totalmente el rastro del grupo, el perrito comenzó a vagar cabizbajo por la selva. Repentinamente sintió alboroto. Levantó su cabeza y vio que una enorme pantera corría hacia él a toda carrera. El perrito comprendió que estaba a punto de ser devorado. Quiso pensar pero no había tiempo. Vio que a su lado había una pila de huesos de un animal muerto y comenzó a mordisquearlos. Cuando la pantera estaba lo suficientemente cerca, a punto de atacarlo, el perrito dijo en voz alta: - ¡¡¡Mmmm, qué rica pantera me acabo de comer!!! La pantera escuchó aquello y frenó bruscamente. Huyó despavorida pensando: - ¿Quién sabe qué raro animal será ese? ¿A ver si me come a mí también? Pero un mono que andaba trepado en un árbol cercano oyó y vio la escena… Sin más corrió tras la pantera para contarle cómo la había engañado el perrito: -¡Qué idiota eres pantera… esos huesos ya estaban ahí! ¿No te diste cuenta que solo era un simple perrito de ciudad? La pantera se sintió frustrada por su propia torpeza. Embravecida, corrió a buscar al perrito con el mono montado en el lomo… Una vez más, el perrito ve a lo lejos que la pantera se acerca, esta vez junto con el mono chismoso… -¿Y ahora qué hago? No había tiempo para huir… El miedo no lo amilanó. Entonces, en vez de salir corriendo, se quedó sentado dándoles la espalda, como si no los hubiera visto. Cuando la pantera estaba cerca para atacarlo el perrito exclamó: - ¡Este mono es un estúpido, hace más de media hora que lo mandé a traerme otra pantera y todavía no viene! He aquí el momento de reflexionar. Si el “perrito” se hubiera guiado por el conocimiento estaría muerto. El conocimiento indica que la pantera es un animal cazador del que un perrito no puede escapar. Sin embargo, el perrito no se aferró a esto. Él se dejó llevar por la naturaleza de su inteligencia en un momento crítico. El perrito comprendió que no había momento futuro. “Un presente inteligente se construye a cada momento”. No juzgue, reflexione… Ayer es un recuerdo del pasado. Ahora soy esto, por ello hoy opino así. Quién sabe quién seré mañana y que pensaré entonces…

sábado, 25 de abril de 2015

domingo, 5 de abril de 2015

sábado, 14 de marzo de 2015

Pipas

martes, 10 de marzo de 2015

jueves, 5 de marzo de 2015

sábado, 24 de enero de 2015

El tren de la vida

La vida se asemeja a un viaje en tren. Con sus estaciones y cambios de vía, algunos accidentes, sorpresas agradables en algunos casos, y profundas tristezas en otros… Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, creemos que siempre viajarán a nuestro lado… Pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos seguir el viaje, de pronto nos encontraremos sin su compañía y su amor irreemplazable... No obstante, muchas otras personas que nos serán muy especiales y significativas, se irán subiendo al tren de nuestra vida... Nuestros hermanos, amigos y en algún momento, el amor de nuestra vida... Algunos tomarán el tren, para realizar un simple paseo… Otros durante su viaje pasarán por momentos de oscuridad y tristeza… Y siempre encontraremos quienes estén dispuestos ayudar a los más necesitados… Muchos al bajar, dejan un vacío permanente… otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon sus asientos... Es curioso ver como algunos pasajeros, aún los seres queridos, se acomodan en coches distintos al nuestro… Durante todo el trayecto están separados, sin que exista ninguna comunicación… Pero en realidad, nada nos impide que nos acerquemos a ellos si existe buena voluntad de nuestra parte… De lo contrario, puede ser tarde y encontraremos a otra persona en su lugar… El viaje continúa, lleno de desafíos, sueños, fantasías, alegrías, tristezas, esperas y despedidas... Tratemos de tener una buena relación con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo mejor que tengan para ofrecer. En algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos… pero recordemos que nosotros también, muchas veces, titubeamos y necesitamos a alguien que nos comprenda. El gran misterio para todos, es que no sabremos jamás en qué estación nos toca bajar. Como tampoco dónde bajarán nuestros compañeros de viaje, ni siquiera el que está sentado a nuestro lado. A veces pienso en el momento en el que me toque bajar del tren. ¿Sentiré nostalgia, temor, alegría, angustia...? Separarme de los amigos que hice en el viaje, será doloroso y dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que en algún momento, tendré la gran emoción de verlos llegar a la estación principal con un equipaje que no tenían cuando iniciaron su viaje. Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré para que ellos crecieran y permanecieran en este tren hasta la estación final. Amigos…hagamos que nuestro viaje en este tren tenga significado, que haya valido la pena. “Vivamos de manera que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje lindos recuerdos a los que continúan viajando en el Tren de la Vida.

Alex Villanueva

martes, 6 de enero de 2015